También llamada eritema toxicum. Son pequeños granitos (manchas rojas con un núcleo central blanquecino) que aparecen en la cara y el cuerpo.
Es una reacción de la piel típica de las primeras semanas de vida, que se produce por el cambio del útero materno al mundo exterior. Las manchas desaparecen solas al poco tiempo e, incluso, pueden brotar y disiparse en el mismo día. No requieren tratamiento especial y es mejor no aplicar crema en las zonas afectadas.