“Muchas veces nuestro bebé llora insaciablemente tratando de hacernos entender que algo le molesta, ¿serán cólicos?, ¿alguna picadura?, ¿el calor?… Como madres nos angustiamos al no comprender que trata de decirnos, más aún cuando en nuestra inexperiencia nadie nos había hablado acerca de la incomoda pero común pañalitis”
Todo el que haya tenido contacto con la suave y tersa piel de un bebé, sabe la agradable sensación que esto produce, sin embargo, es tan delicada, permeable y frágil que debemos esmerarnos por ofrecerle un optimo cuidado ya que el sistema inmune aún no se ha desarrollado por completo y nuestro pequeño esta expuesto a todos los gérmenes y bacterias del medio externo.
La pañalitis, también conocida como escaldadura, es un padecimiento fisiológico (orgánico) que afecta la delicada piel del bebé, y que se origina por el roce directo con el elemento provocador. Esta incomoda afección es muy frecuente y puede presentarse hasta los dos años de edad, se reconoce fácilmente por el enrojecimiento de la piel, hinchazón, escamas en la piel, aparición de ampollas, prurito, comezón y escozor. Hay que tomar en cuenta, que si no tomamos medidas preventivas a tiempo, la piel se puede lastimar más, presentándose diferentes lesiones que inclusive pueden llegar a sangrar generando molestias y dolores agudos para el infante.
Es claro que la causa principal es la fricción con el pañal, pero no es la única causa, por lo que es necesario saber que la pañalitis es un tipo de dermatitis y no una reacción alérgica como piensan muchas madres, que toman como única medida cambiar de marca de pañal desechable, infiriendo que de esta manera se soluciona el problema. Algunas de las causas de la pañalitis son: la falta de aseo, la exposición del niño por mucho tiempo a las heces y orina, los gérmenes que se encuentran en el polvo y se acumulan en las orillas del pañal.
La pañalitis puede provocar la aparición de hongos o infecciones severas, convirtiéndose en un problema de mayor complicación. Si esto sucede, el tratamiento debe ser indicado por un pediatra o especialista. La automedicación no es conveniente, ya que si se trata de una infección deben aplicarse antibióticos.
La dermis que se encuentra resguardada día a día por el pañal es sensible, debido a la falta de ventilación y el contacto con la orina y las heces. Todos los pañales, sin importar el material (tela o plástico), son calurosos, incómodos y están en constante fricción con la piel del bebé, por lo que favorece tomar como hábito oxigenar el área expuesta al pañal, aunque no esté inflamada, permitiéndole la exposición leve al sol diariamente.
Otra recomendación es cambiarle el pañal inmediatamente después de que haga sus necesidades fisiológicas, tomando en cuenta que si, el niño se ensucia mucho, no debemos limitarnos a limpiarlo con toallitas húmedas; es preferible lavarlo con agua tibia para evitar que microscópicamente puedan quedar bacterias en la piel, y al terminar secarlo completamente, especialmente entre los pliegues y las arrugas para reducir la exposición a la humedad. Por otra parte hay que dejar la vieja costumbre de usar talcos, sobre todo si se trata de una niña ya que este se introduce en sus genitales y provoca reacciones químicas o infecciones.
En el mercado existen cremas que protegen al niño de gérmenes y bacterias asociadas con la pañalitis, una de ellas es la Johnson’s Baby “Crema contra la Pañalitis”, esta marca es reconocida a nivel mundial porque ofrece una línea completa de productos para el cuidado de tu bebé y están clínicamente comprobados para darle a las madres la confianza que necesitan. Los beneficios que esta efectiva crema ofrece son: ayuda a controlar los microbios asociados con la pañalitis, permite que la piel del bebé respire naturalmente, protege contra la humedad y el amoníaco, alivia los síntomas, penetra la piel combatiendo y previniendo la pañalitis, es hipoalergénica, con PH balanceado.
Como ya mencione, la dermatitis más común en los bebés es por contacto al pañal, sin embargo se pueden producir otras variaciones, puesto que el bebé esta expuesto diariamente a muchos agentes irritantes, tales como: jabones, detergentes, plantas, mascotas, accesorios, medicinas, etc. Se deben seguir algunos tips para evitar complicaciones: Es aconsejable usar sólo jabones especialmente elaborados para bebés y no los de los adultos que contiene mas cantidad de químicos, los detergentes para el lavado de la ropa no deben ser muy fuertes (de preferencia los hay para ropa delicada), y principalmente enjuagar bien la ropa luego del lavado, en caso de contar con una mascota, monitorear que la piel delicada del bebé no sea susceptible a los animales, en cuanto a la ropa del niño, se deben elegir marcas que garanticen el uso de tintes adecuados para ropa de bebés, telas suaves como el algodón y con diseños bordados, evitando los estampados.
Recordemos que la suave piel del bebé es un espejo de cómo se siente, una sana alimentación y el cuidado constante de una madre son los ingredientes básicos para conservarla. Una piel tersa y fresca nos refleja a un niño sano y lleno de vitalidad, sigamos con atención los pasos recomendados en este artículo y proporcionémosle a nuestro hijo el beneficio de sentirse bien
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